CRÓNICA FC BARCELONA – REAL MADRID FEMENINO: DEMASIADO CASTIGO PARA UN PARTIDO EN EL QUE LAS BLANCAS NO LO HICIERON TAN MAL
Sí. Otra derrota. Y ya sé lo que me vais a decir muchos. El problema, es que la gente que lo decís no habéis visto el partido. Me sorprende esa facilidad que se tiene de hablar de cosas de las que no se tienen ni idea. Pero es ejercicio nacional y hay que bregar con ello.
Tampoco ayuda esos titulares tan vergonzosos de medios supuestamente “madridistas” y que en realidad son todo lo contrario como “Pajor mata y Cata remata” o “Clásica goleada azulgrana en un duelo loco con polémica”. Mi pregunta es ¿qué polémica? ¿Cata remata? Pero en fin...
A aquellos que con la cara roja como un tomate vais a empezar a gritar y a escupir diciendo que es una vergüenza, otra humillación, que el Madrid no compite, que si les tenemos miedo y que, por supuesto, hay que cerrar la sección. A todos ellos les digo que se miren el partido y que, una vez terminado, saquen sus conclusiones y su análisis.
Pero no lo harán. ¿Por qué? Porque no siguen el fútbol femenino, ni les importa. Sólo se suben al carro de las victorias (veremos un gran auge cuando consigamos ganar una liga o una Champions) y se llenan la boca de cuñadismos cuando hay una derrota. Ni siquiera cuando hacemos buenos partidos y conseguimos victorias importantes. Ahí sólo se escucha el cantar de los grillos. Silencio administrativo. Cuando perdemos, y más si es contra el Barcelona, vienen las hordas vikingas en sus caballos a arrasar el poblado. Ya está, no pienso dedicarles ni una sola palabra más, pero tenía que decirlo.
Hoy voy a encarar la crónica de una manera diferente. Voy a empezar por la alineación y luego voy a resaltar los puntos positivos y los negativos. Y finalmente sí redactaré el resumen del partido.
El esquema planteado por Pau Quesada fue muy bueno y la alineación también. La intención era jugarles a la espalda a las centrales y nos salió bastante bien, dentro de lo que cabe. Quizá nos hubiera venido bien tener una delantera centro pura de inicio. Alba Redondo, sin ir más lejos, ya que Signe Brunn está lesionada. Pero igualmente fue acertada.
En portería Misa Rodríguez, laterales Eva Navarro y Yasmim, centrales la pareja habitual María Méndez y Maëlle Lakrar y en el centro del campo Filipa Angeldhal y Sara Däbritz con Caroline Weir y Lotte Keukelaar escoradas hacia el lateral. Para el ataqué confió en Naomi Feller y Linda Caicedo.
Puntos positivos del partido:
- Competimos. El resultado no refleja la realidad del partido. El Real Madrid salió a jugarles mirándoles a la cara. Les hemos perdido el miedo.
Ésta era una de las cosas que más me preocupaba a mí personalmente y también a los compañeros de este pequeño gran proyecto que formamos llamado @MundRealMadrid como @xena_fanrmadrid, @mikidoctor o @Raul10Agudo. Nos preocupaba que no salieran con confianza. Pero no fue así en absoluto.
- Las obligamos a jugar por los laterales. El Barça suele atacar por el centro y las obligamos a desplegar su juego por los laterales. Eso denota que trabajamos bien el centro del campo, aunque tanto Angeldhal como Däbritz parecían desaparecidas. Pero no es así. Son jugadoras que suelen tener salida de balón y ayer no se vio. Quizá por eso podríamos decir que estuvieron desdibujadas, pero no es cierto. Lo que estaban haciendo era trabajo defensivo. Lo que llamamos “trabajo sucio”, ése que no se ve, pero que tan importante es para el equipo.
- Eva Navarro fue una pesadilla para Ona Bartlle y Alexia Putellas. Sufrió, pero peleó como una jabata llegando a desesperar a ambas más de una vez. Ona tiene más templanza y lo aceptaba con frustración pero con deportividad. El caso de Alexia es diferente, ya sabemos del carácter suyo, y eso hizo que se llevara la primera tarjeta amarilla del encuentro por una acción muy absurda. Eva fue una de las mejores del partido ayer sin ninguna duda.
- Creamos ocasiones. Un resultado de 4-0 en contra da la sensación de que te pasaron por encima como una apisonadora. Ellas chutaron 20 veces a portería, de las cuales la mitad fue entre los tres palos. Nosotras disparamos 10 veces y 6 fueron a puerta realmente.
- Metimos dos goles. En claro fuera de juego. Bien anulados y que no sirven de nada. Pero se metieron, lo que demuestra que no jugamos tan mal.
- En buena parte del partido el encuentro tuvo una cierta igualdad. Ellas tuvieron la posesión y un cierto dominio, pero nosotras cortamos muchas jugadas, robamos balones y les dificultamos el juego.
- No somos un rival más para ellas. Nos creen inferiores y lo somos. Hay que admitirlo. Son el equipo más potente con diferencia del fútbol femenino en Europa, al menos. Pero se ve que cada vez son más humanas. Perdieron el año pasado dos partidos y uno de manera contundente contra nosotras en la liga. También perdieron la final de la Champions contra el Arsenal. Van de sobradas pero ya están un micro escalón por debajo de lo que eran. Eso se va notando. Seguro que este año perderán algún partido más.
También psicológicamente, y aunque sea absurdo porque comparadas con ellas somos algo parecido al Villarreal, es un partido diferente. El barcelonismo psicológico se inocula desde la cuna. Sólo tienen un objetivo: odiar al Real Madrid. Somos su principal rival en la liga, aunque haya una diferencia muy grande todavía. Por eso, los días anteriores al partido se despliega toda la maquinaria mediática del Barça y se conceden entrevistas, se hace media day y se trata al encuentro como si fuera una final de Champions. ¿Por qué? Porque ellas lo viven así. Lo único que les importa es ganarnos a nosotras. Se han tenido que aburrir muchísimo en estos años en que no existíamos. Pero muchísimo, tiempo aciago para ellas.
Y sí, nos habéis metido cuatro, pero habéis sudado sangre.
- Les hemos hecho faltas. Una de las cosas de las que nos quejamos muchos madridistas es de que los equipos de la liga no compiten al Barça. No es sólo porque éste esté a años luz de su calidad, no. Es porque ya deciden de antemano que esos partidos no son para ellos y juegan con suplentes. No les hacen faltas a penas. Y el equipo catalán, ya de por sí con mucha superioridad, puede jugar completamente a sus anchas.
Ellas hoy nos han tenido que hacer 10 faltas para pararnos. Y nosotras 14. Veréis que tampoco es ninguna exageración. Cuando no puedes parar el juego de tu rival de manera táctica, tienes que hacerlo mediante faltas. Eso es puro fútbol. No hace falta ni hacer daño, ni lesionar a nadie. Faltas pequeñas. Pero faltas. Paras el partido, les cortas el ritmo y les dificultas el juego. Y eso molesta muchísimo. Ya era hora de hacerlo y me alegro. A pesar de las tarjetas que nos han costado, que son 6. 2 de las cuales me han parecido bastante rigurosas. A ellas les han sacado 2.
- Las hemos retrasado. Las hemos obligado a jugar más en medio campo y no tanto dentro del nuestro, y lo más importante, en nuestro área. El mapa de calor lo muestra claramente en jugadoras como María León (que no debería ni estar jugando al fútbol profesional por ser una agresora sexual) o como Irene Paredes, por ejemplo. La primera no ha podido pasar del centro del campo y la segunda no ha podido siquiera salir del suyo propio. Esto también nos dice bastante de cómo se ha desarrollado el partido.
- Cata Coll ha tenido que hacer paradas valor gol y Misa no. En al menos cuatro ocasiones, Cata ha hecho paradas que eran gol seguro: el remate anterior que termina chocando contra el poste de Feller, un remate de Linda Caicedo, otro de Athenea y el mismo penalti tirado por Weir. Que sí, que en la portería de la canaria han entrado 4 balones, pero han sido los únicos reales. Hay que decir también que la cancerbera balear ha tenido algo de fortuna. Sin duda ha sido la más determinante del equipo.
Vamos ahora a por los puntos negativos del partido:
- El lateral izquierdo ha sido un coladero. Yasmim ha tenido un partido complicado con muchos fallos y ha permitido llegar muy fácilmente a Pajor y Graham, con la que se las ha visto especialmente.
- Keukelaar no ha ayudado en defensa. La neerlandesa ha jugado buenos minutos aportando mucho al ataque, pero no apoyado a Yasmim, dejándola sola. Eso ha sido un fallo importante que ha permitido la llegada de las jugadoras blaugrana para meter los dos primeros goles. Aún así cabe destacar su soltura y la ausencia total de miedo ni presión por el partido que estaba jugando.
- Misa podría haber hecho más en el segundo gol y, sobre todo, en el cuarto. Pero en fin, son cosas que pasan. La portera canaria hizo un buen partido en general. Sí que pienso que prácticamente estar descartada para Pau Quesada le ha minado bastante su confianza. Pero aún así, defendió la portería mucho mejor que en encuentros pasados, cuando se la veía hecha un flan.
- Y lo peor de todo: la nula efectividad para el gol. Empieza a ser preocupante porque ya nos pasó contra el París F.C. el martes. Así como hace mes y medio o dos meses aproximadamente se creaban pocas ocasiones pero la efectividad era de un 100%, ahora casi estamos viviendo la situación contraria. Contra el Eintrach de Frankfurt, por ejemplo, con el que tuvimos que jugar la previa para entrar en Champions, viniendo de partidos en los que no nos hacía confiar demasiado en el equipo, se demostró bien.
Contra un equipo de élite como es el Barcelona, el Arsenal, Chelsea o Bayern vas a tener pocas concesiones. Vas a poder crear pocas ocasiones. Y la que puedas crear, las tienes que meter. No puedes fallar, porque entonces pierdes. Es lo que nos ha pasado hoy y es la clave de la derrota.
Hay que trabajar mucho mejor la efectividad de cara a portería y también la definición en ataque. Ser capaces de generar más ocasiones chutando más de lejos para sorprender y poner en aprietos a nuestras contrincantes. Aunque hay que decir que el juego no es lento y previsible. Sólo hay que mejorar en este aspecto.
Ahora, vamos a por la crónica del partido.
Empezó intenso. Ya en los primeros minutos, Feller tuvo una oportunidad que se estrelló en el poste derecho después de un pequeño galimatías en el área chica entre ella, Mapi León y Cata Coll.
Un partido de ida y vuelta en el que las blaugrana tenían más el balón y dirigían el ataque, pero en el que también lo perdían bastante y las nuestras lograban la recuperación de manera rápida. En los primeros 8 minutos de juego ya hubieron dos palos y otros tantos intentos de diana en las dos porterías.
Aún así, un gol tempranero de Ewa Pajor a los 15 minutos después de una incursión por la izquierda que Yasmim no supo abortar, decantó el marcador demasiado pronto para las locales. Tres minutos después volvió a marcar, pero fue anulado por fuera de juego.
El Real Madrid no se amilonó y siguió luchando.
Hubo otro gol de Pajor que se anuló por mano. 5 minutos hubo que esperar para que la árbitra Paula Cebollada decidiera si dar por bueno el tanto o no. No era fácil. La mayoría de tomas ofrecían cierta duda. Es lo que tiene que los recursos sean tan escasos. Pero era mano y estuvo bien anulado.
Alrededor del minuto 30 hubo una clara ocasión de Linda Caicedo en un bonito mano a mano con Cata que la colombiana mandó a las nubes. Una oportunidad de oro para acortar la distancia que desaprovechamos horrorosamente. Imperdonable.
El Madrid tuvo tiempo de meter dos goles, ambos en fuera de juego. Una verdadera lástima que, de ser desde una posición un poquito más atrasadas, hubieran subido al marcador cambiando el destino del encuentro claramente. Y es que en la vida, algunas veces, unos centímetros de más o de menos marcan la diferencia.
Aún dio tiempo para una ocasión más de Weir que desvió Irene Paredes in extremis, para desesperación de todos los corazones blancos.
Tras el descanso, volvieron las jugadoras al césped sin cambios. El partido siguió desarrollándose de la misma manera: la mayor parte del juego se disputaba en el centro del campo.
Misa y Linda evitaron un gol que iba a ser bastante claro de Pajor tras un exquisito control de Claudia Pina. Las barcelonesas estuvieron bastantes minutos sin acercarse al área rival.
Pau Quesada decidió mover ficha para meter a Alba Redondo por Feller para ver si mejoraba la efectividad en el área y conseguíamos estrenar la a portería por fin. También salieron Athenea del Castillo, Irune Dorado y Sheila por Keukelaar, Angeldhal y Yasmim. Un cambio muy curioso el de la brasileña por Shei que nunca juega por la derecha. Lo más lógico hubiera sido colocar a la manchega en lugar de Eva Navarro y colocar a ésta de extremo. Y en la banda derecha a Holmgaard. Pero lo hizo bien Shei en su nueva posición.
El cambio que nos costó más de entender fue el de Linda Caicedo. Pareció que estaba algo tocada, porque otra explicación no tiene, ya que fue una de las más determinantes del equipo blanco y que siempre puede reservar alguna genialidad para cualquier momento. Iris Ahsley es la que iba a salir al terreno en su lugar y ya estaba preparada para ello, pero en el último segundo el técnico de Cullera decidió que fuera Paula Comendador quien saltara al césped.
Irune Dorado es una gran jugadora, pero quizá debería haber jugado otros minutos anteriores a este partido. Se le vio un poco superada por la presión.
En el minuto 76 se produjo un penalti de Cata Coll en el que tiró a Athenea. También costó verlo, pues las tomas de las cámaras no eran demasiado claras, pero sí era penalti. Por mucho que a algunos les pueda pesar, al igual que el gol anulado por mano de la primera parte, fue una buena decisión arbitral. Bien se encargaron las jugadoras del Barça de rodear a la colegiada, protestar enérgicamente y dificultar el tiro del penalti. Están muy mal acostumbradas, ya se sabe. Y considero que el cuerpo arbitral debería ser más contundente en estas situaciones, pero ya sé que eso es pedir peras al olmo.
Weir fue la encargada de tirarlo y lo hizo muy bien, pero la portera de Mallorca adivinó el tiro y pudo despejarlo. También es cierto que estaba adelantada y que ese penalti debió repetirse. Es curioso que no se viera ninguna repetición en condiciones y que el VAR no avisara a Cebollada López para que lo revisara. En fin, nunca sabremos si eso hubiera cambiado los designios del partido todavía con el 2-0.
En los 11 minutos de añadido, ya pasado el minuto 90, una incursión por la derecha que después se trasladó al centro pilló un poco desprevenido al Real Madrid que seguía intentando marcar un gol. La defensa se desdibujó al estar tan adelantada y su actuación fue insuficiente, pero sobre todo una clara pérdida de Irune Dorado, propició la contra del Barcelona. Misa quedó desprotegida ante Schertenleib, que marcó a placer. En este momento sí que hay que reconocer que las nuestras se vinieron un poco abajo moralmente.
Casi sin darnos tiempo a reponernos llegó el cuarto tanto de Aitana Bonmatí, que salió ya bien entrada la segunda parte tras un pase de Mapi, en el que Misa podría haber hecho más.
Dos goles tempraneros y otros dos más tardíos decidieron el encuentro del clásico femenino.
Las mejores del Madrid fueron Eva Navarro, Linda Caicedo, Caroline Weir y en menor medida Keukelaar. La escocesa estuvo especialmente activa e imprimiendo carácter y liderazgo durante todo el partido.
En fin, jugamos como nunca y ganamos como siempre, pero con la certeza de que ya les hemos perdido el miedo y ellas lo saben. Comentamos todo esto en profundidad en el directo que hicimos ayer en Youtube. Recomiendo que echéis un vistazo, que os va a gustar, y por favor dadle cariño:
Podemos tener la cabeza bien alta. Ahora, a trabajar bien la portería y ganar al Arsenal el miércoles. ¡HALA MADRID!
Por Olga Pérez (@OlgaUnMundo en X)
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