Se acaba la era Xabi Alonso en el Real Madrid... y Álvaro Arbeloa afrontará el gran reto de toda su carrera
Sin palabras, en shock y sin tiempo para asumir todo lo que está ocurriendo estas horas después de perder la final de la Supercopa de España por 3-2 ante el FC Barcelona. Y es que esta derrota ha provocado que el Real Madrid haya acordado, de mutuo acuerdo, que Xabi Alonso no seguirá como entrenador del primer equipo, tal y como lo ha anunciado en su comunicado oficial. Una decisión que, a mi juicio, me parece errónea; al menos yo le habría mantenido hasta final de temporada y, en caso de haber cumplido los objetivos marcados, convertirle en el eje principal del proyecto.
Xabi Alonso llegó a la casa blanca el verano pasado después de lograr un hito histórico en el Bayer Leverkusen, con un modelo de fútbol flexible, inteligente y basado en la posesión con presión alta, combinando el control con la verticalidad, donde adapta el sistema táctico al talento de sus jugadores, buscando ser auténtico y motivador. Inspirándose en grandes técnicos como Mourinho, Carlo Ancelotti, Pep Guardiola o Rafa Benítez, creó un estilo propio que es a la vez académico y reactivo. Ese estilo de juego le sirvió para ganar una Bundesliga de forma invicta (28 victorias y 6 empates), poniéndole a la altura del Arsenal de los Invencibles de Arsène Wenger de la temporada 2003-2004.
Xabi Alonso llegaba a la que fue su casa durante cinco años como jugador, con ilusión y con ganas de reflotar a un equipo sin ambición ni espíritu competitivo durante los últimos tres años. Llegó el Mundial de Clubes y alcanzó las semifinales, donde fue superado por el PSG de Luis Enrique. En Liga iba líder y llegó a ganar el Clásico ante el FC Barcelona, pero hubo un partido en el cual todo se torció: la derrota en el derbi de la capital ante el Atlético de Madrid por 5 goles a 2.
Ciertos jugadores no creían en las ideas ni en los métodos de Xabi y su staff, hubo falta de sintonía con los pesos pesados, problemas en la gestión de egos, dudas con la preparación física, una enorme cantidad de lesiones y ciertos movimientos tácticos en los partidos que no terminaron de funcionar más la poca participación de jugadores como Endrick. A ello se sumó la petición a la directiva de refuerzos para el centro del campo o la defensa, o la continuidad de jugadores como Modric, algo que Florentino Pérez y compañía no le concedieron. Estar siempre con el agua al cuello por la enorme presión que la prensa ejercía sobre el tolosarra le acabó pasando factura.
Pese a todo, Xabi Alonso, con sus más y sus menos, hizo lo mejor que pudo y trató de dar el máximo con lo que tenía dadas las circunstancias, pero poco a poco se fue desgastando y la final de la Supercopa ante el Barça fue el detonante.
Así se acababa de manera abrupta un proyecto que se vendía como a largo plazo, de un entrenador que llegaba con ideas nuevas y con la intención de romper con los malos vicios que se han reflejado en los últimos tres años. Aun así, no es uno de los mayores culpables de la situación del club. Algunos jugadores han perdido la ambición por competir y sudar por el escudo y, cuando ha llegado un nuevo entrenador con una idea clara de fútbol, siguen arrastrándose por el campo. La directiva también tiene parte de culpa, ya que no ha sido capaz de cubrir las marchas de Toni Kroos y Luka Modric realizando fichajes para el centro del campo, con Martín Zubimendi como una de las exigencias de Xabi Alonso para reforzar la medular. Florentino Pérez no quiso, lo que evidenciaba que el técnico vasco no tenía influencia en la planificación deportiva.
También pidió refuerzos para este mercado de enero y volvió a encontrarse con un no. Todo esto desgastó a Xabi Alonso y desembocó en su marcha de mutuo acuerdo. Mi opinión es clara: Xabi Alonso no es el mayor culpable de la situación. Si bien es cierto que ha hecho algunas cosas mal, ha tratado de hacer su trabajo lo mejor que ha podido y yo habría seguido apostando por él, dándole plenos poderes… pero va a ser que no.
Adiós Xabi Alonso, hola Álvaro Arbeloa
Escasos minutos después del adiós de Xabi Alonso, el Real Madrid anunció que Álvaro Arbeloa sería su sustituto. Una persona que conoce perfectamente la casa blanca, ya que fue canterano y jugador del primer equipo, siendo una pieza importante en los éxitos del conjunto madridista, además de formar parte de la etapa dorada de la Selección Española.
Arbeloa comenzó su periplo como entrenador en Valdebebas en 2020, en el Infantil A. Dos años después ascendió al Cadete A y posteriormente al Juvenil A, donde estuvo durante tres temporadas. Con la salida de Raúl González Blanco del banquillo del Castilla, el salamantino se hizo con el puesto y, en el breve tiempo que estuvo al frente, logró ganar diez partidos, empatar uno y perder ocho.
Con su ascenso al primer equipo, Arbeloa deja al filial merengue en cuarta posición del grupo I de Primera RFEF, en puestos de play-off de ascenso a la Liga SmartBank. El fútbol de Arbeloa se basa en la presión y la posesión, con capacidad para optar por un juego más vertical en ciertos contextos del partido, pero sin renunciar al dominio y al fútbol ofensivo. Apuesta por un juego valiente y protagonista, con mucha movilidad e intensidad por parte de los futbolistas.
Álvaro Arbeloa asume las riendas del primer equipo en un momento bastante delicado y con la misión de levantar la moral de un equipo sin alma y falto de competitividad. El Real Madrid ha decidido gastar esta bala para terminar lo que queda de temporada; el tiempo dirá si la apuesta saldrá bien o mal.
Gracias, Xabi Alonso, por el poco tiempo que has estado dirigiendo al equipo. Espero que te vaya bien en tus futuros proyectos. Y mucha suerte a Álvaro Arbeloa: cuentas con el apoyo de toda la afición y te deseamos lo mejor en este gran reto. Ojalá puedas cosechar muchos éxitos en el club de tu vida.
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