19 años de la Liga de las Remontadas, una de las Ligas más apasionantes de la historia del Real Madrid
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Hoy me he levantado con la vena nostálgica y voy a hablaros en este artículo de lo que, para mí, es con diferencia una de las Ligas más emocionantes de la historia del fútbol español: la que nuestro amado Real Madrid conquistó en la temporada 2006/2007. Se la conoce como la Liga de las Remontadas o la del Tamudazo. Los que seáis más veteranos y la visteis ya entendéis más o menos a lo que me refiero, pero a los aficionados del Real Madrid o del fútbol en general que seáis más jóvenes, a continuación os explicaré por qué se la consideró como tal.
Vamos a ponernos en contexto: estamos en el año 2006. El Real Madrid de los Galácticos finalizaba otro año sin títulos: segundos en Liga, a 12 puntos del FC Barcelona; eliminados en octavos de la Champions ante el Arsenal y en semifinales de la Copa del Rey frente al Zaragoza. Ante esta grave crisis de juego y resultados, Florentino Pérez presentó su dimisión como presidente y se convocaron elecciones para ese verano, de las cuales salió vencedor Ramón Calderón.
De esta manera se ponía punto y final a la era de los Galácticos, y Ramón Calderón se puso manos a la obra para confeccionar la plantilla de la temporada 2006/2007. Para dirigir la nave merengue decidió apostar por el regreso de Fabio Capello como entrenador, que, tras el descenso de la Juventus por el escándalo del Calciopoli, regresaba a la capital española diez años después de haber ganado la Liga 96/97. Con el técnico italiano le acompañaron también desde la Juve el mediocentro Emerson y el mejor defensa del mundo y ganador del Balón de Oro, Fabio Cannavaro. También llegaron Mamadou Diarra y José Antonio Reyes, pero el fichaje estrella de aquel verano fue, sin lugar a dudas, el de Ruud van Nistelrooy, que vino procedente del Manchester United por 15 millones de euros.
El Real Madrid de Capello debutaba en Liga con un discreto empate sin goles ante el Villarreal, aunque más adelante la solvente goleada por 1-4 al Levante, más los triunfos por 2-0 y 0-1 ante Real Sociedad y Real Betis, colocaron a los blancos como colíderes antes de recibir al Atlético de Madrid en la quinta jornada. Los colchoneros, dirigidos por Javier Aguirre, se adelantaron pronto en el marcador con un tanto de Miguel Ferrer “Mista”, que Raúl González neutralizó antes del descanso. Sergio Ramos dejó a su equipo con uno menos y colchoneros y merengues firmaron las tablas.
Sin esperarlo, el Madrid tropezó en el Coliseum Alfonso Pérez con una derrota por la mínima ante el Getafe, gracias al gol de Alexis. En la 7.ª jornada, Real Madrid y Barcelona disputaron el primer Clásico liguero; los culés llegaban líderes con 5 puntos de ventaja sobre su rival. Sin tiempo que perder, los de Capello salieron con determinación y Raúl González adelantó a su equipo con un gran testarazo a pase de Sergio Ramos. Ambos equipos intercambiaban golpes en un encuentro de ida y vuelta constante, y sería Ruud van Nistelrooy el que se encargó de sentenciar el triunfo madridista anotando el 2-0 final.
Otra victoria por 1-3 ante el Gimnástic de Tarragona metía presión a los culés y daba alas al equipo, pero se vinieron abajo con un inesperado pinchazo en el Bernabéu ante el Celta de Vigo. Tras este varapalo, el Real Madrid se recompuso con una goleada por 1-4 ante Osasuna, con Van Nistelrooy como protagonista, anotando los cuatro goles de aquel partido que le aupaban como uno de los delanteros más letales del campeonato. Luego llegarían otros tres triunfos consecutivos ante Racing de Santander (3-1), Valencia (0-1) y Athletic Club (2-1). El 9 de diciembre de 2006, los merengues se vieron las caras con el Sevilla en el Sánchez Pizjuán y se adelantaron pronto en el marcador con un golazo de falta de Beckham, pero esa corta ventaja fue un mero espejismo y los hispalenses lograron la victoria con los tantos de Kanouté y un acrobático gol de Chevantón. En el siguiente encuentro, el solitario gol de Van Nistelrooy en Montjuïc ante el Espanyol fue suficiente para llevarse los tres puntos, aunque lo peor estaba por venir, ya que el Recreativo de Huelva humilló a los madridistas en el Bernabéu con una sonrojante derrota por 0-3 en el último partido del año.
Entramos en la segunda mitad de la temporada y el Real Madrid realizó movimientos en el mercado de invierno. En el apartado de salidas destacaba la de Ronaldo Nazario, que se marchó traspasado al AC Milan, ya que no contaba para Capello debido a sus problemas de peso. A cambio, llegaron desde Argentina Gonzalo Higuaín, del River Plate, y Fernando Gago, de Boca Juniors; y desde Brasil vendría del Fluminense un joven lateral zurdo llamado Marcelo Vieira, el que sería el sucesor de Roberto Carlos, además de convertirse en toda una leyenda de este club.
El 2007 no empezó bien para Fabio Capello y los suyos ya que cayeron eliminados en Copa del Rey en octavos ante el Betis además de perder 2-0 en Riazor ante el Deportivo La Coruña, la figura del entrenador italiano estaba más cuestionada que nunca. Y eso no fue todo ya que decidió a apartar a David Beckham del equipo tras saberse que a final de temporada se unirá a Los Angeles Galaxy de la MLS.
El Real Madrid resistió con las victorias por la mínima ante Real Zaragoza y RCD Mallorca, aunque volvieron a desinflarse con los tropiezos a domicilio ante el Villarreal y en casa frente al Levante. Los merengues descendieron a la cuarta posición y el liderato se situaba a una distancia de 7 puntos. Tras la tormenta, Fabio Capello recuperó a Beckham para la causa, y el centrocampista inglés sería vital en el triunfo por 1-2 ante la Real Sociedad, aunque en la siguiente jornada cosecharon un empate sin goles ante el Real Betis antes de enfrentarse al Atleti en el Vicente Calderón.
El derbi madrileño detuvo corazones y Fernando Torres puso por delante a los rojiblancos, que no cesaron en su intento de ampliar la ventaja, pero las paradas de Iker Casillas hicieron respirar a los madridistas. En la segunda parte, un discutido Antonio Cassano salió al terreno de juego y, en una de sus escasas aportaciones de la temporada, dio una magistral asistencia para que el debutante Higuaín estrenase su cuenta goleadora y firmase el empate definitivo. También vendría otra igualada en el Bernabéu ante el Getafe, y en la Champions League fueron apeados en los octavos de final ante el Bayern de Múnich. Ya sin distracciones coperas ni europeas, el Real Madrid centraría sus esfuerzos en pelear por la Liga.
El Camp Nou sería testigo del segundo Clásico liguero de la jornada 26 entre FC Barcelona y Real Madrid. Los de Frank Rijkaard estaban 5 puntos por encima de su eterno rival, y los merengues no se escondieron y salieron al ataque. A los 4 minutos del pitido inicial, Van Nistelrooy abrió la lata con un gol de killer, aunque poco después un joven Lionel Messi pondría las tablas momentáneas. Ese resultado duraría poco, ya que Oleguer Presas cometió penalti sobre Guti y el neerlandés lo aprovechó para hacer el segundo. Entrada casi la media hora de juego, Messi haría de nuevo el tanto de la igualada, y de camino a los vestuarios el colegiado Undiano Mallenco mostró la segunda amarilla a Oleguer y el Barça se quedó con uno menos durante el resto del partido. El Real Madrid se mostró muy superior al Barcelona y Sergio Ramos marcó de cabeza el 2-3 que parecía dar la victoria a los de Capello, pero, sin esperarlo, Leo Messi anotó el 3-3 final en su primer hat-trick como culé ante su gran rival.
Pese al resultado, el Real Madrid salió reforzado y con la cabeza alta, y los jugadores realizaron una conjura con el lema de “Todos podemos”. A partir de ese momento los blancos cosecharon tres victorias seguidas ante Gimnástic (2-0), Celta de Vigo (1-2) y CA Osasuna (2-0) y se ponían a dos puntos del líder.
En la jornada 30, ante el Racing de Santander, Raúl hizo el primer y único tanto madridista en la polémica derrota por 2-1, con dos dudosos penaltis transformados por Ezequiel Garay. Ya encaramos la recta final del campeonato con todo por decidir y, pese a estar a cinco puntos del Barcelona, el Real Madrid no tiró la toalla. El equipo se mostró sólido y confiado y protagonizó un final de campeonato lleno de emociones muy fuertes.
Los pupilos de Fabio Capello se impusieron a Valencia y Athletic Club con dos merecidas victorias por 2-1 y 1-4, respectivamente, y en la jornada 33 recibirían en el Santiago Bernabéu a un Sevilla que llegaba como segundo clasificado. La lucha por el liderato estaba muy apretada, ya que había muy poca distancia entre los equipos: el Barça estaba un punto por encima del Sevilla y los hispalenses tenían la misma ventaja respecto a los madrileños, así que se antojaba una pelea muy encarnizada por el título.
Centrándonos en lo importante, los madridistas salieron con todo; sin embargo, Enzo Maresca dejó sin palabras a la afición local con un golazo de volea a 5 minutos del final del primer tiempo. En la segunda mitad, Capello metió a Guti para refrescar el centro del campo, y el de Torrejón de Ardoz dio un auténtico recital sobre el césped. Asistió a Van Nistelrooy para que hiciera el empate y, más adelante, filtró un pase que rompió la defensa sevillista que Robinho aprovechó para dar ventaja a los suyos, aunque sería expulsado poco después. Aitor Ocio dejaría también al Sevilla con uno menos y Van Nistelrooy anotaría el gol del triunfo para su equipo. Pese al gol de Chevantón, el Madrid se imponía al Sevilla por 3-2 y ascendía a la segunda posición.
En la jornada 34, ante el Espanyol, vivirían un encuentro completamente inolvidable. Los dirigidos por Ernesto Valverde golpearon primero con dos goles de Walter Pandiani en dos jugadas de Rufete por la banda derecha. El pichichi Van Nistelrooy recortó distancias, pero otro tanto de Pandiani, en claro fuera de juego, ponía a los madridistas contra las cuerdas. El Real Madrid no se rindió y los tantos de Raúl y José Antonio Reyes igualaron la contienda. Con el equipo blanco volcado al ataque y con el tiempo corriendo en su contra, Reyes e Higuaín se asociaron y, en el último suspiro, el delantero argentino hizo el 4-3 final que hizo enloquecer de alegría a todos los presentes en el Bernabéu. El empate del Barça ante el Betis colocaba al Real Madrid como líder del campeonato.
En la siguiente jornada, en casa del Recreativo de Huelva, volverían a vivir otra tarde de infarto. Al poco de comenzar el encuentro, Robinho anotaba de cabeza tras un gran envío al área de Beckham y Van Nistelrooy ampliaba la ventaja desde el punto de penalti. El Recre se metió en el partido con el tanto, también de penalti, de Jesús Vázquez, y a la salida de un córner Ikechukwu Uche igualaba el partido a cinco minutos del final. Cuando toda esperanza parecía perdida, los de Capello volvieron a tirar de coraje y corazón y, en el minuto 90, Roberto Carlos anotó el tanto de la victoria que hacía respirar a los blancos.
El Madrid ganó sin problemas en casa ante el Deportivo y se jugaría la Liga en la penúltima jornada ante el Zaragoza en La Romareda. Los partidos de la jornada 37 se unificaron para dar emoción, y Real Madrid, Barcelona y Sevilla se jugaban medio campeonato ante Zaragoza, Espanyol y Mallorca, respectivamente.
En el derbi catalán, los pericos se pusieron por delante con un gol de Raúl Tamudo a la media hora de juego. En La Romareda, poco después, Iván Helguera cometió penalti sobre Pablo Aimar y Diego Milito no falló e hizo el 1-0. Lo peor llegaría en Barcelona cuando, justo al filo del descanso, Leo Messi anotaría un polémico gol con la mano que bajaba al Madrid del liderato. Pese a las airadas protestas de los jugadores del Espanyol, nada cambiaría y, en el minuto 56, la estrella argentina marcaba el 1-2 y metía más presión al Madrid.
60 segundos después, el Real Madrid igualaría el duelo con el gol de Van Nistelrooy, aunque el Zaragoza reaccionó e hizo el 1-2, firmado por Diego Milito. Con el paso de los minutos, la Liga parecía teñirse de azulgrana y el miedo se instauró en todo el madridismo. Sin embargo, encontraron un rayo de luz y, en los instantes finales, César Sánchez rechazó un tiro de Higuaín y Van Nistelrooy estuvo atento y empujó la pelota al fondo de la portería, haciendo el 2-2 definitivo. Y, justo 18 segundos después, en Barcelona, Raúl Tamudo silenció el Camp Nou metiendo el 2-2 que aupaba a los blancos a la cabeza de la clasificación.
Con el empate del Sevilla ante el Mallorca, los merengues ya se veían campeones, pero les quedaba por vivir otro final dramático en casa ante el Mallorca.
El 17 de junio de 2007, madridistas y bermellones salían al césped de un Santiago Bernabéu lleno hasta la bandera, conscientes de la importancia que tenía este partido. El Mallorca llegó con el objetivo de fastidiar el alirón merengue y, en el minuto 17, Varela silenció el coliseo madridista con el 0-1. La victoria del Barcelona ante el Gimnàstic por 1-5 y la lesión de Van Nistelrooy pusieron a temblar a los madridistas.
La presión caía sobre el equipo de Capello, sabiendo que, si no ganaban, la Liga se esfumaba. En el minuto 66, Beckham se retiró lesionado y Capello dio entrada a José Antonio Reyes, y en el 68 el extremo sevillano aprovechó una asistencia de Higuaín para establecer el empate. A diez minutos del final, en un córner, Mamadou Diarra, con la colaboración del portero Moyá, metía de cabeza el gol que daba la Liga a su equipo. El fallecido Reyes haría el 3-1 definitivo que hizo estallar de alegría a toda la afición madridista, y el Real Madrid se proclamaba campeón de su Liga número 30 en un campeonato inolvidable, un campeonato en el que leyendas como Roberto Carlos y David Beckham se despedían del club por la puerta grande. Ruud Van Nistelrooy se llevaría el premio Pichichi como máximo goleador con 25 goles
Los de Capello llegaron a remontar 6 puntos de desventaja y sacar adelante once partidos en los que llegaron a estar por detrás en el marcador. Parecía que los fantasmas de Tenerife volverían a asomarse en Chamartín; sin embargo, con el regreso de Fabio Capello, que ya conquistó la Liga 96/97, se logró resucitar a un equipo que parecía muerto y, con fe, trabajo, coraje, corazón y, sobre todo, drama y emoción, conquistar un campeonato que jamás será olvidado.
¿Qué os pareció el campeonato de Liga 2006/2007 conquistado bajo el mando de Fabio Capello? ¿Qué recuerdos tenéis y cómo lo vivisteis en ese momento? Ponermelo en los comentarios.
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